• Jorge Acosta

Perro azteca mexicano el Xoloitzcuintle






Por Araceli Aguilar Salgado

Periodista, Abogada, Ingeniera,

Escritora, Presidenta del Congreso

Hispanoamericano de Prensa,

Analista y comentarista mexicana,

del Estado de Guerrero, México.



“Convivía con los antiguos mexicanos de diversas culturas como compañero incondicional de su propietario, incluso después de su muerte, pues se creía que acompañaba a sus dueños a transitar el camino hacia el mictlán -el inframundo o sitio del eterno descanso- y servía como ofrenda funeraria para sus amos”

El término Xoloitzcuintle se origina del náhuatl: Xólotl, extraño, deforme, esclavo, bufón, y de la palabra Itzcuintli, perro.


El nombre de esta raza de belleza exótica, Xoloitzcuintle proviene de dos vocablos aztecas: Xólotl: dios del ocaso y de la muerte, y Itzcuintli: perro.






Su original designación tiene mucho que ver, en la forma en que los antiguos pueblos prehispánicos consideraban a este maravilloso canino.

En la mitología mexica, Xólotl era el dios de la transformación, de los gemelos o lo doble, la oscuridad nocturna, lo desconocido, lo monstruoso y la muerte; era considerado el hermano gemelo y contraparte del dios Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, quien representaba la vida, la luz y el conocimiento.


Ambos dioses encarnaban un rostro antagónico del planeta Venus en su tránsito frente al Sol.

El Xoloitzcuintle es sobreviviente de dos mil años de edad y ha sido venerada desde tiempos prehispánicos, ya que, según las creencias, estos animales eran guardianes de los espíritus y que guiaban a las almas de las personas a lo largo del Mictlán (la ciudad de los muertos).

El Xoloitzcuintle, según la ideología, además de guiar a las almas por el Mictlán, tenía la importante misión de ayudar a pasar a los muertos por un río profundo que atraviesa la tierra de los muertos. Si en vida la persona había sido malo con los animales, su alma se habría hundido en el río, debido a que este perro se hubiera negado.


Por el contrario, la persona fue buena con los seres vivos, en especial a los animales o los perros, el Xoloitzcuintle hubiera tomado el alma, la pondría sobre su lomo y la guiaría hasta el otro lado. Esto con el fin de que no corriera peligro de verse afectado por el río intenso, por el cual solo los más fuertes atravesarían.


Algunos investigadores creen que ya se había domesticado hace más de 5 500 años. En América, el Xoloitzcuintle era más que un simple animal; a este cánido se le consideraba un animal sagrado, un guardián y aliado trascendental.


El Xoloitzcuintle estuvo al borde de la extinción durante la colonización europea, por un lado, debido a que los conquistadores hallaron en él una fuente de alimento inmejorable para sus expediciones y, por otro, porque se buscaba eliminar las tradiciones religiosas relacionadas con este animal.






De esta forma, esta raza fue obligada a guarecerse en la sierra de Oaxaca y Guerrero, donde encontró refugio y sobrevivió durante cientos de años valiéndose de sus instintos.

Sus particularidades como la falta de pelaje y la pérdida temprana de sus dientes lo hacen único; ya desde la antigüedad se usaba para tratar malestares reumáticos al dejarlo dormir sobre la zona afectada y era excelente compañía para personas asmáticas.


Tras la Revolución Mexicana, la imagen del Xoloitzcuintle fue adoptada por artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera, Rufino Tamayo y Raúl Anguiano como uno de los símbolos nacionalistas que intentaban recuperar la identidad mexicana, europeizada durante el Porfiriato.


Adoptar y proteger el patrimonio natural que define a cada nación y territorio es fundamental para la conservación del legado sociocultural que nos identifica.


Datos curiosos del Xoloitzcuintle el perro azteca mexicano

·Su inteligencia, así como su temperamento social, fiel y cariñoso, pero también territorial y vigilante, lo hace ideal como perro guardián y de compañía.


·La falta de pelaje y la pérdida temprana de sus dientes son expresiones de un genotipo semidominante que se presenta a raíz de una mutación genética en esta raza. Sin embargo, debido a un gen recesivo, también pueden surgir ejemplares con pelo.

·Xólotl, el dios prehispánico representado como hombre con cabeza de perro, representaba la cara nocturna de Venus al acompañar al sol en su trayecto por el inframundo. Tras el ocaso, el astro rey moría y luchaba con su ayuda para renacer al alba.

·Aunque prácticamente toda la camada nace sin pelo, es común encontrar un cachorro con pelaje excesivo, recibiendo el nombre de “bola de polvo”.


·Tienen menos dientes que los perros comunes, en especial en los molares que se encuentran en la mandíbula. A medida que un xolo sea más pelón, mayor será el número de sus dientes.


·Gracias a su piel suave y sin pelo, en esta raza no se producen pulgas.

· Al llegar los españoles lo confundieron con un caballo enano.

·Es un perro silencioso y tranquilo, alegre, alerta e inteligente, desconfiado con los extraños, buen guardián y excelente compañero.

·Este perro no tiene pelo, su piel es muy suave y puede nacer de color negro, gris, rojo o marrón.


Cosas que se deben saber del Xoloitzcuintle.

1. Prácticamente no tiene pelo, aunque gracias a algunas cruzas, es posible que sus crías tengan en ciertas áreas como la cabeza.

2. Cuenta con tres tamaños: estándar, medio y mini.

3. El término Xoloitzcuintle proviene del náhuatl: xólotl, “extraño, deforme, esclavo, bufón”, y de la palabra itzcuintli, “perro”.

4. Para otros estudiosos, Xólotl es el Dios del ocaso y gemelo de Quetzalcóatl, siendo el dios mexica de la vida y la muerte. Por eso se podría decir también que su nombre significa “Perro de Xólotl”.

5. En la época prehispánica se creía que acompañaba a sus dueños en el trayecto al Mictlán, el inframundo azteca.

6. También en aquella época se utilizaban para rituales religiosos, pero también como alimento, cosa que no le agradó a los conquistadores españoles.

7. Su población disminuyó debido a que en la época colonial la Corona española prohibió a los perros nativos que no tuvieran dueño, por lo que muchos fueron sacrificados. Esto, además de migraciones de comunidades indígenas, hizo pensar durante mucho tiempo que se habían extinto.

8. En 1950, Norma P. Wright, embajador británico, decidió realizar una excursión para encontrar a los últimos perros nativos mexicanos y logró encontrar algunos “Xolos” en Oaxaca y Guerrero.

9. Gracias a la facultad de medicina y zootecnia de la UNAM, esta raza pudo ser rescatada ya que fundaron una pensión canina en Coyoacán para la crianza de Xoloitzcuintles.

10. Se sabe que Diego Rivera y Frida Kahlo criaron Xoloitzcuintles como mascotas, siendo también inspiración para sus obras.

11. Su falta de pelo los hace vulnerables al frío, puesto que pierden gran parte de su calor corporal, por eso se recomienda tenerlos cerca de lugares donde puedan recibir luz de sol y con áreas de sombra.

12. Entre las ventajas de su falta de pelo es que no requieren cuidados especiales como cepillado, pueden convivir con personas alérgicas al pelo de perros y no sufren de pulgas y garrapatas, animales que se asientan en el pelo canino.

13. Para los dueños de “Xolos” se les recomienda contar con una crema humectante especial para compensar la ausencia de pelo.

14. Algunos historiadores sostienen que esta raza tiene unos 7,000 años de antigüedad y su crianza por comunidades humanas tiene unos 5,500 años, convirtiéndola en una de las más antiguas.

15. En 2016, el Xoloitzcuintle fue declarado Patrimonio cultural y símbolo de la ciudad de México.

16. Se considera de carácter dócil y protector, pero también territorial, por lo que es un buen animal para compañía y guardia.

17. Por predisposición genética, además de la ausencia de pelo, tienden a perder los dientes a edad temprana, aunque existen algunos genes recesivos que pueden provocar la aparición de pelo, algo poco común.

18. Su temperatura corporal es de 40 grados centígrados en promedio, por lo que son buenos compañeros en la noche, ideales para no pasar frío.

19. Su esperanza de vida va de los 12 a los 14 años y al ser una especie antigua, es difícil que presenten problemas de salud congénitos como otras razas.

20. Dante, el perro que aparece en Coco, es el primer Xoloitzcuintle en aparecer en una película animada.

La raza de perro Xoloitzcuintle es considera como Patrimonio Cultural y Símbolo mexicano desde el 12 de agosto del 2016. Así mismo es necesario destacar que esta raza de perro es 100% mexicana y no se debe confundir con el perro sin pelo proveniente de Perú

El Perro peruano sin pelo y el Xoloitzcuintle son razas bastante similares tanto en el aspecto físico como en el psicológico. A continuación, repasamos algunas diferencias que pueden ayudarnos a distinguirlas con relativa rapidez:

· Lengua: la del Xoloitzcuintle, aunque normalmente es de color rosa como la de cualquier otro perro, puede tener marcas negras en forma de lunares o de rayas.

· Cuello: en los cachorros de Xoloitzcuintle presenta arrugas que van desapareciendo a medida que crecen. Los adultos, al igual que los de Perro peruano sin pelo, en cambio, ya no las tienen.

· Colores: nos referimos a los escasos pelos que pueden presentar los ejemplares de ambas razas. En el Perro sin pelo peruano se admite que estos sean de todas las tonalidades. Al contrario, en el Xoloitzcuintle la preferencia es hacia colores sólidos, como son el naranja, el negro, el pizarra, el carbón, el bronce o el hígado.

· Pelo: en estos perros desnudos se admite la presencia de pelos escasos, pero en distintas zonas. En el Perro peruano sin pelo se localizan estos vestigios en la cabeza, la punta de las extremidades, de la cola y, ocasionalmente, sobre el dorso. En el Xoloitzcuintle están en la frente, en la nuca y, a veces, en los pies y la punta de la cola.

Por último, repasamos los datos básicos del Perro sin pelo peruano y del Xoloitzcuintle en cuanto al peso, a la altura y a la esperanza de vida. Al ser razas con varios tamaños, las dimensiones relativas al peso y a la altura, en este caso, no ayudan demasiado a la diferenciación:

· Altura: va a depender del tamaño del Perro peruano sin pelo, por lo que esta variará entre los 25 y hasta los 65 cm. En el Xoloitzcuintle sucede lo mismo, pudiendo encontrarse ejemplares minis a partir de los 25 cm y más grandes o estándar de hasta 62. Por lo tanto, la altura no es una diferencia muy significativa entre ellos.

· Peso: también en función del tamaño, el del Perro peruano sin pelo oscila entre solo 4 kg y hasta los 30. Los perros Xoloitzcuintle más pequeños se quedan en unos 6 kg. Los más grandes no superan los 14, con lo que pueden ser bastante más pequeños que los peruanos sin pelo.

· Esperanza de vida: la del Perro peruano sin pelo se estima en unos 11-12 años. La expectativa vital del Xoloitzcuintle es mayor. Se cifra en unos 12-15 años.

· En el Xoloitzcuintle: atractivo, cuerpo bien proporcionado, Silencioso y tranquilo.

·En el Pelón Peruano: esbelto, elegante, cuerpo armónico, noble y afectuoso.

· En ambos la similitud es la ausencia de pelo en el cuerpo y una de las diferencias importantes es que el Xoloitzcuintle es largo de cuerpo mientras que el Pelón Peruano es cuadrado.

Los Xoloitzcuintles son buenos perros de compañía y guardianes del hogar, en función del tamaño. A pesar de que no tienen una apariencia atractiva, el Xolo es popular entre algunos por su inteligencia (es fácil de educar), su resistencia y su carácter amigable.


“Es importante que esta raza, que significa un legado cultural de nuestros antepasados en este territorio, se estudie y difunda para que las futuras generaciones la aprecien y conserven tal como lo hicieron los antiguos habitantes de Mesoamérica”.

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