ELEGIR BUENOS CONGRESISTAS: INDISPENSABLE REQUISITO DEMOCRÁTICO
- Dr. Ricaurte Losada Valderrama
- hace 1 hora
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La democracia tiene muchas condiciones que en Colombia, por múltiples razones,
son limitadas Entre ellas se encuentran la separación de poderes, el principio de
pesos y contrapesos, la libre participación, la formación y cultura política, así como
entender que en razón a que generalmente no es posible la democracia directa, lo
corriente es la democracia representativa, expresada a través de los ediles, los
concejales, los diputados y los congresistas.
Las anteriores condiciones, entre otras, en nuestro caso son limitadas por factores
tales como la corrupción, las acciones al margen de la ley de los alzados en
armas, del narcotráfico y en general de la delincuencia, pero también por la falta
de capacitación y cultura política, por la proliferación de Partidos y Movimientos
Políticos, generalmente convertidos en execrables formas de conseguir dinero que
otorgan avales sin consideración de orden ideológico, programático y menos ético.
Además, por la politización del Consejo Nacional Electoral, en razón a que sus
miembros son postulados por los partidos políticos y elegidos por el Congreso. En
esas circunstancias no son siempre imparciales como es su deber, y en general,
por tantos factores que hacen que tengamos una democracia muy limitada que
se mantiene gracias a una tradición histórica y a una convicción civilista de la
mayoría de nuestros compatriotas.

En tales circunstancias el ideal sería la existencia y operatividad de un buen
Congreso, pero ello en la práctica, por hechos como los referidos resulta ser
imposible. Por ello, lo sentando e indispensable es buscar que haya algunos
buenos congresistas. Y lo digo así para intentar ser lo más real posible, pues los
factores que he puesto como, ejemplos, entre otros, no permiten la existencia de
un buen Congreso y, si se quiere, de un ejemplar Congreso, como en los tiempos
del Congreso Admirable.
Por ello, mientras no seamos capaces de derrotar los factores más destacados y
preocupantes que limitan la democracia, necesitamos elegir algunos buenos
congresistas y, entre ellos, ya probados, se encuentra Juan Carlos Losada, L 22 al
Senado.
Lo expreso no porque sea mi hijo, sino porque en los tres periodos que lleva en la
Cámara de Representantes ha demostrado eficiencia, capacidad y liderazgo y no
mueve solo a grandes sectores independientes sino que está respaldado por una
organización que lleva un poco más de 50 años trabajando particularmente por
Bogotá, que ahora se extiende al resto del país, con el apoyo de Cámaras, ya no
sé exactamente cuantas, pero entre ellas la de cinco Representantes a la Cámara
en ejercicio.
Destaco entonces que son pocas las figuras en los distintos partidos que
realmente representan el verdadero interés nacional y no la vocería de corruptos
que se invierten grandes cantidades de dinero es porque han robado o van a robar
y que generalmente ni siquiera se expresan en el congreso porque no llegan a su
curul por conocimiento y méritos sino por el poder del dinero generalmente a
través de la corrupción.

A mis avanzados años todavía aspiro hacerle útil a mi país y para lograrlo un paso
decisivo es el ascenso de Juan Carlos al Senado, recuperando así la curul que al
equipo que pertenece le birlaron hace más de 30 años.







