• Jorge Acosta

Ciudades circulares del futuro inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles para el mundo





Por Araceli Aguilar Salgado

Periodista, Abogada, Ingeniera,

Escritora, Presidenta del Congreso

Hispanoamericano de Prensa,

Analista y comentarista mexicana,

del Estado de Guerrero, México.




Hacia las ciudades circulares de América Latina y el Caribe: El desafío de la descarbonización y electrificación tiene como objetivo reflexionar sobre el modelo urbano de la región y proponer un rediseño de la forma en que evolucionan las ciudades, para seguir siendo el motor de innovación y de las oportunidades para todos sus ciudadanos.


La circularidad no alude a la forma de la ciudad, sino que refiere a un modelo alternativo de crecimiento que busca disociar la actividad económica del consumo de recursos finitos.


Respaldada por la transición a energías renovables, el modelo circular crea capital económico, natural y social basado en tres principios: eliminar residuos y contaminación desde el diseño; mantener productos y materiales en uso; y regenerar sistemas naturales, con énfasis en los beneficios para toda la sociedad.


Una ciudad comienza a ser circular cuando se visibilizan y articulan los vínculos y sinergias entre los distintos sistemas que la conforman. La energía, manejo de residuos, suministro y tratamiento de agua, congestión y transporte, paisajismo y arquitectura, son sectores que tradicionalmente se planifican y operan independientes, manejados a distintas escalas sectoriales e institucionales, que finalmente llevan a la suboptimización.


Una ciudad circular revisa dichas funciones y las articula en ciclos cerrados, donde los residuos o excedentes de una se convierten en insumos para otra


Las ciudades, por su importancia en el desarrollo económico, social y ambiental, tienen un papel de liderazgo en la transición hacia la circularidad, implementando y compartiendo nuevos modelos a nivel local y teniendo en cuenta los impactos tanto dentro como fuera del propio perímetro urbano, coincidieron hoy expertos reunidos en un evento organizado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), las embajadas de Italia y de Reino Unido en Chile y Enel.


El encuentro "Hacia las ciudades circulares de América Latina y el Caribe: El desafío de la descarbonización y electrificación", el primero en el marco de la Declaración de Ciudades Circulares de América Latina y el Caribe, donde se discutió sobre las falencias del modelo urbano actual y la oportunidad que ofrece la economía circular para repensar los desafíos de manera holística y acelerar la transición hacia ciudades más inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles.


A la fecha, se han adherido a la Declaración los gobiernos de las ciudades de Bogotá, Buenos Aires, Ciudad de México, Curridabat, Lima, Puerto Príncipe, Puerto España, Santiago y Sao Paulo.


El objetivo para 2022 es concretar distintas mesas de trabajo en cada ciudad signataria y realizar de manera simultánea un análisis de la situación actual en materia de economía circular y de los sectores potenciales a desarrollar, definir marcos regulatorios para el desarrollo de nuevos modelos comerciales, definición de métricas de impacto y la aceleración de la aplicación de los principios de circularidad en la planificación urbana.


Este evento reunió a exponentes de Latinoamérica y Europa quienes reflexionaron sobre el modelo urbano de la región y plantearon propuestas para rediseñar la forma en que evolucionan las ciudades, para seguir siendo el motor de innovación y de las oportunidades para todas y todos sus ciudadanos.


En la reunión participaron también Clara Muzzio, Ministra de Espacio Público e Higiene Urbana del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina; Juan Carlos Muñoz, Ministro de Transportes y Telecomunicaciones de Chile, y Claudio Huepe, Ministro de Energía de Chile.


Durante su intervención, el Secretario Ejecutivo Interino de CEPAL recordó que el proceso de desarrollo de América Latina y el Caribe se ha caracterizado por la transición desde patrones de producción, distribución y consumo asociados al mundo rural y agrícola hacia la consolidación del carácter urbano de la región.


Precisó que América Latina y el Caribe ha tenido un rápido proceso de urbanización y es hoy la región en desarrollo más urbanizada del mundo, con más de 81% de su población viviendo en ciudades. Actualmente, dos tercios de la población latinoamericana vive en ciudades de 20.000 habitantes o más, añadió.


Por ello, hablar a los territorios y a las ciudades en nuestra región es fundamental para repensar el modelo de desarrollo, subrayó Mario Cimoli.


El funcionario de las Naciones Unidas puntualizó que las realidades urbanas son, al mismo tiempo, el lugar donde se generan las mayores economías de escala y de aglomeración elementos claves en el crecimiento y desarrollo sostenible de los países de la región y donde se manifiestan las desigualdades, la pobreza, la informalidad y la vulnerabilidad ambiental.


Advirtió que más de 21% de la población urbana de la región vive en asentamientos informales y en la última década se ha desacelerado la reducción de la informalidad urbana.


Mario Cimoli subrayó que los modelos de economía circular ofrecen una oportunidad para cambiar los procesos de generación de valor y promover el cambio estructural inter e intra sectorial y aseveró que “pensar en las ciudades circulares es un llamado a repensar las políticas industriales desde un enfoque de territorios”.


Destacó que el sector privado y la comunidad internacional juegan un papel clave para facilitar el acceso a tecnologías verdes y digitales, e impulsar inversiones en sectores innovadores que estimulen la creación de conocimiento y los empleos verdes.


Finalmente, el Secretario Ejecutivo Interino de la CEPAL invitó a las ciudades de la región a sumarse a la Declaración de Ciudades Circulares, que fue suscrita el 25 de octubre de 2021, y que cuenta con la firma de 9 ciudades de América Latina y el Caribe que adquirieron el compromiso de promover y acelerar una transición hacia una mayor circularidad.


Por su parte, el Ministro de Vivienda y Urbanismo de Chile, afirmó que la economía circular propone repensar la actividad económica y productiva en la cual la cadena de valor deja de ser lineal y se entiende como un ciclo que se hace cargo de reducir el consumo de las materias primas y la generación de emisiones y desechos en cada etapa o proceso.


Esto es muy importante, porque vivimos en un planeta finito que está viviendo una situación límite en que el aumento de la demanda de insumos primarios y la escasez de recursos está estrechamente vinculada a las consecuencias ambientales, expresó el Ministro, quien advirtió que los obstáculos que se presentan son los propios de cambiar un modelo lineal de producción y explotación en un territorio determinado, que no incluye en sus costos los efectos negativos en el medio ambiente.


El Embajador de Italia en Chile, Mauro Battocchi, en tanto, subrayó que los desafíos son descarbonizar, reducir la intensidad en el uso de energía y recursos naturales, reducir la contaminación y el impacto de las actividades humanas en la naturaleza, que pronto tendrá derechos formales, aliviar el estrés de las personas y mejorar la salud mental de los que viven en grandes zonas urbanas.


Se trata de una tarea gigantesca para la cual hay que colaborar entre gobiernos, organizaciones internacionales, sector público y privado, a nivel regulatorio y tecnológico. Es una tarea que se extiende también a la comunicación, ya que se requiere una conciencia cada vez más fuerte en la ciudadanía, señaló.


Louise de Sousa, Embajadora de Reino Unido en Chile, destacó que, en la COP26 realizada en 2021 en Glasgow, quedó de manifiesto que las ciudades están liderando el camino, acelerando el cambio hacia un transporte más limpio y teniendo mayor eficiencia energética y una infraestructura más resiliente y verde.


Sabemos que aún persisten desafíos que hay que aplacar. La presidencia de Reino Unido de la COP26 está abierta y lista para trabajar con América Latina para cerrar las brechas, por ejemplo, a través de la campaña Race to Zero a la cual numerosas ciudades y regiones urbanas de América Latina ya se han sumado”, afirmó.


El Gobernador Metropolitano, Claudio Orrego, por su parte, advirtió que el cambio climático no es una “fake news”, sino que es una realidad que estamos viendo con demasiada frecuencia y con efectos bastante dramáticos, e instó a resolver los problemas ambientales que enfrentan las ciudades de la región, superando la actual fragmentación en la gobernanza urbana.


Finalmente, Maurizio Bezzeccheri, Director para América Latina de Enel, destacó que América Latina presenta una arena muy relevante para experimentar, desarrollar, aprender y crecer. Precisó que la región se enfrenta a un enorme fenómeno de megaciudades y, al mismo tiempo, muestra ejemplos relevantes de cómo las ciudades pueden rediseñarse y reinventarse a sí mismas.


Hoy se puede recorrer la ruta panamericana desde Tierra del Fuego hasta Estados Unidos en un coche eléctrico, subrayó y resaltó la importancia de la medición y los reportes periódicos, porque lo que no se puede medir es muy complicado poderlo mejorar y analizar sus debilidades.


Durante el encuentro, especialistas analizaron las ciudades en el marco de la COP 26 y el impacto de la circularidad en el desarrollo urbano en América Latina. También compartieron los casos de éxito en las ciudades de la región.


El evento contó con una ponencia principal sobre el futuro de las ciudades, entre desafíos locales y globales la perspectiva de América Latina, presentada por Antonio Azuela de la Cueva, ex Procurador Ambiental de México y Especialista en Desarrollo Urbano.


“La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) realizada en 2021 en Glasgow, quedó de manifiesto que las ciudades están liderando el camino, acelerando el cambio hacia un transporte más limpio y teniendo mayor eficiencia energética y una infraestructura más resiliente y verde.”

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