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  • Foto del escritorJorge Acosta

Israel, “El pueblo escogido por Dios”, nada más lejos de la realidad

Los últimos acontecimientos de Oriente Medio, desde el ataque de Hamás a Israel y la respuesta de Israel contra el territorio de Palestina en la franja de Gaza, ha generado en el panorama Internacional, diferentes manifestaciones, unos a favor y otros en contra.


Algunos prefieren ser neutrales de acuerdo a sus intereses e ideologías empotradas en la conciencia de los ciudadanos de sus países. Otros prefieren esperar el desenlace, evitando que el conflicto los arrastre a participar en la guerra generada por palestinos e israelitas.


Otros gobiernos han decidido tomar parte activa apoyando las causas de uno u otro contendor y de acuerdo a sus intereses económicos, geopolíticos y religiosos. Algunos juegan a la doble moral, apoyando con dinero y armas para la destrucción de comunidades inermes, pero a su vez, envían ayuda humanitaria como para mostrar al mundo que cumplen con los preceptos del derecho internacional humanitario y defensa de los derechos humanos.


Los principios y normas espirituales, los cuales deberían estar por encima del conflicto, no se divisan por ningún lado. La catástrofe humanitaria parece no tener relevancia alguna. Los treinta y cinco mil muertos (35.000) en gaza, no tienen importancia.


La resolucion de la organización de las Naciones Unidas ya no se acogen, no se hacen cumplir por la comunidad internacional, lo que nos recuerda que esta organización está mandada a recoger por su inoperancia al exigir el cese de conflictos como es el caso de Rusia y Ucrania, otro conflicto sin resolver.


Israel sostiene ser “el pueblo elegido por Dios”, más lejos de la realidad no puede estar. La comunidad judía, especialmente los dirigentes que hacen una guerra fratricida en nombre de Dios, sin tener las consideraciones de los preceptos más importantes enseñados por el Mesías.


Una historia que contar...



Desde el nacimiento del estado de Israel el 14 de mayo de 1948, un año antes (1947) las Naciones Unidas habían aprobado la creación de un estado judío independiente, en parte de los territorios ocupados, a lo que los países árabes no estuvieron de acuerdo, por lo que juraron impedir a toda costa. Posición política que han defendido por más de 62 años, conscientes de que “la propuesta línea de partición, no será más que una línea de fuego y sangre”, advirtió la liga Árabe.


David Ben Gurion, líder del consejo nacional judío, leyó la declaración de independencia de Israel. “Nosotros los miembros del consejo del pueblo, representantes de la comunidad judía de Erets Israel (Palestina) en virtud de nuestro derecho natural e histórico y basados en la resolución de la asamblea general de las naciones unidas, proclamamos el establecimiento de un estado judío en Erets Israel”.


Algunos protestantes evangélicos aseguran que el establecimiento del estado de Israel, cumplió una profecía bíblica. Según el texto del Isaías 66:8 “¿Quién ha oído alguna vez una cosa así? ¿Quién ha visto cosa como esta? ¿Acaso puede un país nacer en un solo día? ¿O puede una nación nacer de una sola vez? Sin embargo, tan pronto como Sion tuvo dolores de parto, dio a luz a sus hijos”


¿Predijo Isaías 66:8 “nacerá una nación de una vez”?, ¿predijo Isaías 66:8 el establecimiento del estado de Israel?, ¿Sigue siendo Israel una nación escogida por Dios?


El estado de Israel es una democracia secular en 1948, el estado israelí se constituyó en un estado independiente, no tomaron en cuenta al dios de la biblia, no le atribuyeron el mérito a Dios Jehová. Los firmantes de la redacción de independencia no se pusieron de acuerdo, los judíos practicantes querían que se hiciera referencia al Dios de Israel, los seculares se opusieron.


Al final de la declaración, Ben Gurion, decidió poner el término hebreo para “Roca” en lugar de Dios (Great moments in Jewish history). ¿Es razonable esperar que el Dios de Moisés realizara el milagro profético más importante del siglo XX, a favor de un pueblo que rehúsa atribuirle el mérito a Él?


¿Es Israel la nación escogida?


Razones del porqué no:

1- En el año 33 de nuestra era, Israel perdió el privilegio de ser la nación escogida de Dios cuando rechazo a su hijo Jesucristo, el Mesías, Jesús mismo lo expreso así: “Jerusalén, Jerusalén, la que mata a los profetas y apedrea a los que son enviados a ella ¡Miren! Su casa se les deja abandonada a ustedes, porque les digo que de ahora en adelante ustedes no me verán más hasta que digan !Bendito el que viene en el nombre de Jehová!” (Mateo 23: 37 -39).

Estas palabras se cumplieron en el año 70 de nuestra era, cuando las legiones romanas destruyeron Jerusalén y su templo, y pusieron fin al sacerdocio.


Éxodo 19:5,6 “Y ahora, si obedecen estrictamente mi voz y cumplen mi pacto, se convertirán en mi propiedad especial entre todos los demás pueblos, pues toda la tierra me pertenece, ustedes llegaran a ser para mí un reino de sacerdotes y una nación santa, esto es lo que debes decirle a los israelitas”


2- El apóstol Pedro, quien era judío de nacimiento, dio respuesta en una carta dirigida a sus compañeros, entre los que había judíos y gentiles. El apóstol Pablo escribió: “Ustedes son una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial” (1 Pedro 2: 7-10). Aquellos cristianos fueron escogidos por medio del espíritu santo para pertenecer a una nación espiritual y su ciudadanía no se le concedió por nacimiento ni por residir en determinado lugar (Ver Gálatas 6:15,16).


El estado de Israel ofrece la ciudadanía a cualquier judío de nacimiento o converso al judaísmo. Sin embargo, solo quienes sean obedientes y rociados con la sangre de Jesucristo, pueden convertirse en ciudadanos de la nación que la biblia llama “el Israel de Dios” (Romanos 2:28,29; 11: 17-21; 11: 25, 26; Juan 15: 1,2; Génesis 22: 15-18; Gálatas 3:8,9)


Así pues, aunque el establecimiento del estado de Israel no estaba predicho por la biblia, el del Israel espiritual, si lo está y quienes descubran cuál es esta nación espiritual y se una a ella, disfrutara de bendiciones eternas (Génesis 22: 15-18; Gálatas 3:8,9)





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